sábado, mayo 18, 2024

La gran batalla de los paneles solares no está en el precio, sino en la eficiencia. Y una tecnología quiere ganarla

Parece que el futuro de la energía pasa por el aprovechamiento del Sol. Tal es el compromiso que la propia Unión Europea fijó 600 GW para 2030 y estos últimos años se ha experimentado un crecimiento global en la producción fotovoltaica, con España ocupando un puesto relevante. Sin embargo, estas placas tienen un enemigo: el calor que hace que se pierda eficiencia, por eso es importante una buena disipación del calor.

Pero… ¿y si en lugar de disipar el calor y hacer que se pierda en la atmósfera, lo utilizamos para calentar agua? Esa es la idea de una startuop australiana con su sistema Coolsheet.

Combinación eficiente. Mejorar la eficiencia de los paneles solares es una necesidad actual. Se estima que el Sol nos irradia con 120.000 teravatios y nosotros sólo consumimos unos 15 teravatios a nivel mundial. Sin embargo, las células de los actuales paneles cuentan con una conversión del 18 al 22%, con un máximo teórico del 30%. Eso es lo que se está buscando mejorar con nuevos diseños y materiales, pero, además, los paneles funcionan peor cuando el calor es extremo.

No sólo funcionan peor, sino que se desperdicia el calor producido tanto en la superficie del panel como en su parte trasera. Por eso, el sistema de Coolsheet es tan interesante, ya que aprovecha ese calor residual. La idea de esta empresa (que pertenece a la Alianza Australiana para la Productividad Energética) es la de dotar a los paneles solares de una placa trasera por la que circula un líquido refrigerante a baja presión. Se trata de un circuito que recoge agua fría, hace que pase a través del disipador de la placa y, a medida que lo hace, va enfriando la placa y calendando el líquido, que se puede aprovechar para otros fines.

Promesas de compatibilidad. Según la empresa, la superficie de las placas puede alcanzar una temperatura de entre 60 y 80 grados en climas cálidos y con el sistema de disipación de calor, se puede mejorar la eficiencia de generación eléctrica en un 4% por cada 10 grados que se consigan reducir en las placas. Además, no tiene un impacto en carbono porque se trata de un circuito pasivo y a baja presión que no implica una bomba muy potente.

Y algo interesante es que no es una placa nueva que tenga ese sistema en la trasera. Coolsheet promete que está trabajando en la compatibilidad y lo que ellos fabrican es el sistema de disipación por el que pasa el líquido refrigerante. Se trata de una placa de aluminio y la idea es la de poder aplicarlas a la parte trasera de una gran variedad de paneles solares. Además, la garantía de Coolsheet es de 25 años, coincidiendo con la de los paneles solares.

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Aplicaciones. La teoría está bien y lo cierto es que el sistema no es nada complicado, ya que es algo que se lleva utilizando décadas de otras formas, pero que no deja de ser agua fría que llega a un punto en el que se calienta y sale ya con la temperatura deseada para calentar los radiadores, por ejemplo, pero en lugar de que la fuente de calor sea la caldera, pues es la placa solar en este caso.

Ahora bien, evidentemente el calor residual de las placas no alcanza la temperatura del agua que calentamos en una caldera, por lo que puede que este sistema no sea óptimo para el circuito de calefacción de una casa en climas extremos. La compañía pone como ejemplo de uso este sistema en fábricas de alimentos y bebidas, lavanderías industriales, piscinas de hoteles y centros acuáticos y centros comerciales. Todos son espacios en los que hay decenas (o cientos) de placas que sí pueden ayudar a que la temperatura que alcance el agua sea significativa.

En un uso individual, puede ser interesante para calentar el agua de una piscina, pero también se podría combinar con la entrada de agua a una caldera convencional para que, en lugar de estar fría cuando llegue a la misma, esté tibia y, así, la caldera tarde menos tiempo en calentarla, pudiendo ser algo más eficiente.

No son los únicos. Actualmente, Coolsheet se encuentra trabajando en la fabricación de esos paneles refrigerantes, con varias versiones para adaptarse a los diferentes tamaños y tipos de panel existentes. La idea es empezar la distribución este año y ya veremos si se consigue una mejora considerable no sólo en la capacidad de producción de los paneles, sino en materia de calentamiento de agua.

Por otro lado, aunque la idea de Coolsheet es muy interesante, no son los únicos que están experimentando con formas de aprovechar ese calor residual que se produce en la base de los paneles solares. Sí es la forma que parece más sencilla, pero otros que están intentando solventar el problema de la pérdida térmica es la británica Naked Energy, gracias a tubos de vacío. Lo que está claro es que ahora que el precio de los paneles se ha desplomado y son mucho más accesibles, la carrera parece ser la de mejorar la eficiencia de este sistema lo máximo posible.

Y sí, hay calentadores que aprovechan el calor solar, pero la idea de Coolsheet es la de reutilizar los paneles ya disponibles.

Imagen | Coolsheet, Fernando Losada Rodríguez

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