sábado, mayo 18, 2024

Nintendo sigue en su cruzada contra los emuladores: ha conseguido eliminar más de 8.500 clones del ya extinto Yuzu

Hace apenas unas semanas nos hicimos eco de que Nintendo, vía DCMA e indemnización de 2,4 millones de dólares, había conseguido eliminar dos de los emuladores más famosos de Nintendo Switch y Nintendo 3DS: Yuzu y Citra. Decíamos, por aquellos entonces, que era una lucha sin fin porque estos dos programas eran de código abierto y solo Yuzu tenía más de 8.500 forks en GitHub. Pero eso, “tenía”, en pasado, porque Nintendo ha conseguido eliminarlos todos de un plumazo.

Más de 8.500 repositorios al hoyo. En GitHub no solo se encontraba el código del emulador principal, sino que también era posible acceder a todos los proyectos que habían usado su código para alguna cosa: versiones alternativas, clones… Todos, absolutamente todos, han desaparecido de la plataforma. Según apuntan desde GitHub en un comunicado.

“Dado que la red notificada que contenía el contenido supuestamente infractor era superior a cien repositorios, y el remitente alegó que todos o la mayoría de los forks infringían la ley en la misma medida que el repositorio principal, GitHub procesó la notificación de retirada contra toda la red de 8.535 repositorios, incluido el repositorio principal”.

Yuzu puede seguir vivo. De esa manera, Nintendo ha conseguido eliminar de GitHub todo rastro del código de Yuzu, un emulador que se puso en el punto de mira de la compañía tras las filtraciones de la ROM de ‘The Legend of Zelda: Tears of the Kingdom’. La cosa es que eliminar algo de la web no quiere decir que desaparezca de la faz de la Tierra. Cualquier persona podría haber descargado el código en su PC antes de su eliminación y seguramente haya usuarios que conserven una copia de la última compilación en su ordenador.

En pocas palabras: la lucha contra la emulación es una carrera sin fin.

Emulación sí o no. Es un debate que siempre está encima de la mesa. La emulación per ser no es ilegal, un emulador no es ilegal. Al fin y al cabo, es un programa que reproduce un formato de archivos. Otra cosa es que para desarrollar ese emulador se haya usado código de las máquinas o que, para funcionar, necesite algo como la BIOS original. Si se consigue mediante ingeniería inversa no debería haber problema. El problema está cuando se usa contenido, código o archivos de las máquinas originales.

Game Boy Una Game Boy junto a unos cartuchos de Tetris | Imagen: Unsplash

Lo mismo con las ROMs. Una cosa sería jugar a una copia de un juego que poseemos y otra descargar una copia de Internet, en cuyo caso estaríamos cometiendo una infracción de copyright. Es un asunto complejo porque hay juegos que ya no es posible conseguir por vías legales, que ya no se pueden jugar en los equipos actuales y que, directamente, dependen de la emulación para su conservación. Es, como decimos, un asunto complejo, sobre todo cuando hablamos de Nintendo y su propiedad intelectual.

Imagen | Nintendo

En Xataka | Emuladores, ROMs y el debate entre la nostalgia, el amor a lo retro y la ilegalidad

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