martes, junio 25, 2024

AEMET acaba de poner fecha a la llegada de los 40 grados en España: hay una buena y una mala noticia

Los 40 grados, la línea psicológica que separa la primavera del verano, están a la vuelta de la esquina. En apenas 24 horas, la DANA que tenemos sobre el país viajará hacia el este y una dorsal en altura se establecerá encima de nuestras cabezas. Es decir, quedan apenas 24 horas para que el tiempo estable, seco y cálido se haga sueño y señor de la península.

Por eso, aunque no es la primera gran dorsal que nos afecta este año, merece la pena que expliquemos cómo funciona y por qué son un elemento central del verano normal en España.

¿Qué es una dorsal y por qué genera calor? Calor y menos tormentas, de hecho. Una dorsal es un “área elongada con presión relativamente alta y trayectoria anticiclónica”. Es decir, como explicaba Marta Almarcha, las dorsales “son estructuras en capas medias y altas de la atmósfera” que se caracterizan por “movimientos descendentes del aire y la estabilidad”. 

En este sentido, el mecanismo es claro: el aire se ve forzado a descender y, por eso mismo, se calienta. La principal consecuencia de esto es que, cuando se da ese proceso en capas altas de la atmósfera, se acaba generando un anticiclón en superficie. 

“Esto se debe a que el aire frío desciende lentamente en sentido circular y comienza a girar casi imperceptiblemente en sentido horario en el hemisferio norte. Se forma, entonces, un anticiclón que establece un tiempo estable y más cálido de lo normal, debido al aumento de la presión”, explicaban desde AEMET.

Y eso es exactamente lo que pasará. Al menos hasta el sábado, cuando amplias zonas del país quedarán cerca de los 40 grados (39º se esperan en Córdoba y otros lugares del valle del Guadalquivir). El calor fuerte afectará a Extremadura, al oeste de Castilla-La Mancha, al interior de Andalucía y el valle del Ebro (que también podrían llegar o superar los 35ºC).

No obstante, durante lo que queda de semana, prácticamente todo el país excepto Galicia y Canarias se encontrará con facilidad por encima de los 30 grados. Y los repuntes vienen de la mano de temperaturas nocturnas muy altas que dificultarán dormir en muchas zonas del país. El domingo, en cambio, la cosa cambiará.

¿El domingo? No hay que olvidar que pese a que llegue el verano, no estamos en una situación equivalente a la del resto de veranos.  La circulación atmosférica del Atlántico norte está generando unos fenómenos rarísimos (como ese ‘anticiclón de bloqueo’ en las islas Británicas) y eso se está traduciendo en entradas de masas de aire que normalmente no tendrían por qué entrar.

En este contexto general, el domingo la dorsal se moverá hacia el este y entrará una vaguada que traerá algo de inestabilidad hasta el martes (cuando, según los modelos actuales, la dorsal volvería a asentarse sobre el país).

Entonces, ¿el verano ha llegado para quedarse? Son mediados de julio y ya estamos a 40 grados. No es algo excesivamente sorprendente, pero basta recordar que el año pasado vivimos en una ola de calor interminable para que salten todas las alarmas y nos preguntemos si las altas temperaturas están aquí para quedarse.

Y la respuesta es que no tenemos la menor idea. Mientras la circulación del Atlántico sea tan extraña, no tendremos un verano normal en España. Tendremos picos de más de 40 grados, por supuesto. Pero las entradas de aire romperán la estabilidad meteorológica y la situación podrá ser algo más llevadera.

Aunque, claro, mientras dure la anomalía del Atlántico. Algo sobre lo que sabemos muy muy poco todavía.

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Imagen | ECMWF

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