jueves, junio 13, 2024

Jesse & Joy: el poder de hacer música en familia

Lo que comenzó como un dúo de hermanos dio fruto a una familia construida en torno a sus canciones. Jesse & Joy crece y proyecta un gran año, durante el que llevarán sus “Clichés” por el mundo.

Por Florencia Mauro y Josefina Armendáriz

A orillas de la playa, en las piscinas del hotel Mandalay Bay en Las Vegas, los hermanos Huerta toman un break entre ensayos para tener una conversación distendida. Están a punto de encarar una nueva entrega de los Latin Grammy®. El ambiente de los premios ya es algo familiar para Jesse & Joy: suman 17 nominaciones y se llevaron el premio a casa en seis ocasiones.

También se lucieron en el escenario en varias oportunidades, de las que destaca la presentación de “Corre” en 2012, actuaciones en más de una oportunidad en el evento Persona del Año como el de Alejandro Sanz y Juan Luis Guerra entre otros. Los hermanos también fueron premiados con un Grammy®: en 2017 obtuvieron su primer gramófono al Mejor álbum de pop latino, por Un besito más.

Los dos afirman encontrarse en un gran momento personal. Jesse, casado con Mónica León, disfruta de una familia de cuatro junto a sus dos hijas Hanna y Abby. Joy, en pareja con Diana Atri, goza del crecimiento de sus hijos Noah y Nour.

El aspecto artístico también marcha muy bien, con la salida de su sexto trabajo discográfico. Clichés, lanzado en mayo de 2022, al igual que sus antecesores por Warner Latina, fue nominado a Mejor álbum vocal pop en los Grammy® Latinos. El disco, que conoció el mundo en mayo del año pasado, se convirtió en un trabajo que los llevó a recorrer ciudades tanto por su México natal como por los Estados Unidos con su «ClichésTour«.

Grabar Clichés no fue una producción corriente ni mucho menos. “Fue una experiencia extraordinaria”, recuerda Joy. Mayormente escrito en pandemia, fue creado en conjunto con una colega y amiga del grupo, la cantautora puertorriqueña GALE. “El simple hecho de poder coordinar horarios en una época de confinamiento y donde cada uno estaba en sus casas haciendo videollamadas ya lo convierte en extraordinario”, aprecia Joy.

Si bien es cierto que una producción termina volviéndose algo repetitiva, los hermanos consiguieron encontrar la fórmula del éxito a base del apoyo en la familia y descubrir nuevos retos a su paso. Desde que comenzaron sus respectivas carreras con 10 y 12 años, Jesse & Joy encontró su lugar en el pop rock latino y las baladas, llevándolos a lugares impensados para dos hermanos que empezaron por puro amor al arte.

La pasión los condujo sin escalas al éxito. En los Grammy Latinos del 2007 fueron premiados como Mejor artista nuevo. En 2012 se hicieron de cuatro galardones: Mejor álbum vocal pop contemporáneo (¿Con quién se queda el perro?), Grabación del año (por “¡Corre!”), Canción del año (por “Me voy”) y Mejor video corto (“¿Con quién se queda el perro?”). La edición del 2016 les otorgó su último premio, cuando Un besito más fue escogido Mejor álbum Vocal Pop Contemporáneo. 

Esos son sólo algunos de los reconocimientos que los mexicanos conquistaron a lo largo de todos estos años de trayectoria. “Después de tantos años, estamos muy contentos de seguir acá, de seguir siendo nominados, de tener tantas pilas y también reencontrarnos con gente que queremos”, afirmaron.

Los hermanos se preparaban para enfrentar una semana llena de presentaciones. No sólo tocaron en la Ceremonia de premiación, también fueron parte de la gala Person of The Year y oficiaron de hosts del Best New Artist. Esa última actividad los puso nostálgicos: viajaron al triunfo de su primer gramófono, quince años atrás. El galardón de Mejor Nuevo Artista llegó en el 2007, cuando tenían apenas 12 y 10 años. Pero la ilusión, felicidad y respeto es el mismo que el de ese entonces. “Sabemos lo que representa este escenario”, aprecia Jesse. “Además, estamos muy contentos de seguir haciendo lo que nos gusta en equipo”, agrega.

La comunidad que forjaron, en todo sentido, es uno de sus valores más intrínsecos. Cómo comparte Jesse, no solo han crecido como personas, sino también como familia. Jesse & Joy es más que un dúo: comprende fans, equipo de trabajo, sus familias en particular. “Cuando era chiquita, mi hija mayor, Hannah, se vestía como nosotros y con una guitarra de juguete jugaba a estar en el escenario. Hoy la veo con 18 años, trabajando un montón y ya pensando en sus propios proyectos”, ilustra.

No es casualidad que hace un tiempo, cuando le preguntaron cuál había sido la melodía más hermosa que había creado, la artista respondió que eran sus hijas. “Ellas son música. Te hacen sentir lo que te haría sentir una bonita canción”. Si el fin del mundo azotara este planeta, Jesse pediría estar junto a su familia como último deseo.

La familia de canciones de Jesse & Joy suma éxitos como “Corre”, “Dueles” y “Llorar”, entre otras. Cómo desarrolla Joy, probablemente muchas de esas composiciones hayan surgido “Antes del amanecer”, como bautizaron a la octava canción de Clichés, para honrar los momentos de creatividad. “Recuerdo que cuando hicimos nuestro primer álbum solíamos pasar toda la noche sin dormir trabajando en melodías que nos habían volado la cabeza. Ese trabajo resultó en composiciones que ustedes seguro conocen”.

Aquella canción es parte de un proceso mucho más grande: Clichés. Si bien se trata de su sexto material discográfico, Joy afirma que nunca habían hecho un disco así. La pandemia les impuso sus limitaciones y ellos tuvieron que improvisar: “La mitad de las voces del disco las grabé en mi casa, me armé un estudio dentro de un armario porque era el único lugar de la casa donde no entraban los gritos y juegos de mis hijos”. Luego de esa fase inicial, llevaron las piezas al estudio en Los Ángeles y las unieron para dar forma a una obra de 15 canciones.    

Uno de los aspectos más anecdóticos del proceso fue su composición: fiel a sus orígenes anglo-latinos -porque son hijos de una madre americana y un padre estadounidense-, los hermanos habían compuesto varias de las canciones en inglés. Así que para la traducción convocaron a GALE. “Necesitábamos una perspectiva externa de todo el trabajo”, comenta Joy.

Clichés también abrió sus puertas a Federico Vinder. El dúo halló una fuerte química con el productor, compositor y multiinstrumentista argentino, quien ayudó a unir las piezas del rompecabezas con su talento. “Fue una de las mejores experiencias que he tenido a la hora de producir”, celebra Joy.

El disco celebra la vida, el amor, la diversidad y un diálogo musical entre los Jesse & Joy del pasado de la mano con los más experimentados y maduros Jesse & Joy del presente. Lo hace en canciones como “Amor de ficción”, una temática común a toda la humanidad, según Joy: “Todos hemos tenido un amor de ficción, en México le llamamos: ‘’Amor de chocolate’’. Es bonito cuando se vuelve real. Mi esposa era mi amor de ficción y bendito sea Dios porque hoy es un amor real”.

Otro mérito con el que podemos premiar a los hermanos es el tiempo que se tomaron para darle vida. En un mundo en el que la música se produce y consume a la velocidad de la escucha rápida, frenar a crear es una habilidad muy valiosa. Así lo describe Jesse: “Es muy lindo darte una pausa para poder hacer la música más gourmet. Es rico ir a comer una hamburguesa rápida, pero si la comes todos los días, no sé qué tan bien te haga al alma. Sentimos que a veces puede ser así con la música”.

Satisfechos con un disco cocinado a fuego lento, Jesse & Joy partieron para darlo a conocer por el mundo en marzo del 2022. Gobernado por la alegría, interacción y el juego, el escenario es uno de sus espacios preferidos. Más aún cuando salen a defender un trabajo que los enorgullece. El “Clichés tour” comenzó en San Juan, Puerto Rico, y los llevó por siete países: Estados Unidos, México, Chile, Puerto Rico, Perú, Colombia y Bolivia.

Tanto Jesse como Joy disfrutan de su espacio personal más allá de su proyecto. Ambos comparten sus vivencias en sus redes sociales, así como también reciben el cariño y dialogan con sus fans de manera individual ya que cada uno tiene su cuenta individual más allá de la que comparten a nivel profesional como dúo.

En lo que respecta a su vínculo con Argentina, el dúo tiene al país en su lista de pendientes. Su última visita fue en 2016, cuando llenaron el Teatro Gran Rex de las canciones de su último álbum, Un Besito Más. Ese año, también pasaron por Córdoba y Mendoza. Pero su presencia trasciende al vivo. Gran parte del vínculo de los argentinos con los hermanos surgió de la aparición icónica de “Llorar” como cortina musical de la popular novela Avenida Brasil, en 2014.

Sin embargo, es hora de que regresen, y a eso aspira Joy: “¡Que delicioso! Estamos planeando la visita para tierras argentinas próximamente”. El vínculo con el país es “una gran pieza de su rompecabezas de vida y carrera”. Argentina fue de los primeros países fuera de México visitados por el dúo. Además, grabaron el videoclip de “Espacio Sideral” y, desde ese entonces, se enamoraron del país. “Regresar siempre ha sido especial y lo hacemos con gusto. Hemos hecho muchas amistades y cada vez que volvemos se siente ese cariño y es como volver a casa”.

Argentina es una de las muchas paradas de Jesse & Joy. Recientemente conocieron que están nominados a cinco Premios Lo Nuestro, todo fruto de su querido Clichés: Álbum del año – pop, Canción del año – pop/balada (“Respirar”), Grupo o dúo del año – pop, Colaboración del año (“Si pudiera”, con Vanesa Martín) y La mezcla perfecta del año (“Ella qué te dio”, con Ángela Aguilar).

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