lunes, julio 22, 2024

Masacre de San Patricio: el mayor atentado contra la Iglesia Católica argentina

El 4 de julio de 1976 cinco religiosos fueron asesinados en la “Masacre de San Patricio”.

El mayor atentado contra la Iglesia Católica argentina fue perpetrado en la Iglesia de San Patricio del barrio porteño de Villa Urquiza.

Tres sacerdotes y dos seminaristas palotinos fueron acribillados mientras dormían en crimen atribuido a un grupo de tareas de la Escuela Mecánica de la Armada durante los primeros meses de la dictadura cívico militar.

Cerca de la una de la mañana del domingo 4 de julio de 1976 tres jóvenes vieron como dos autos estacionaban en Estomba y Echeverría, frente a la Iglesia de San Patricio.

Uno de los testigos denunció la situación en la comisaría número 37 y minutos después un móvil policial se acercó hasta el lugar y habló con los ocupantes de los autos antes de retirarse.

Guillermo Silva y Luis Pinasco, dos de los jóvenes testigos, vieron como un grupo de personas salieron con armas largas de los autos sospechosos e irrumpieron a la iglesia cerca pasadas las dos de la madrugada.

En la mañana siguiente un grupo de feligreses se acercó al lugar para la primera misa pero encontraron la iglesia cerrada.

Ante la sorpresa el organista de la parroquia Rolando Savino ingresó al templo por una ventana y encontró en el primer piso los cuerpos acribillados de los cinco religiosos, boca abajo y alineados.

Los asesinos escribieron con tiza en una puerta la leyenda: “Por los camaradas dinamitados en Seguridad Federal. Venceremos. Viva la Patria”.

También escribieron en una alfombra la frase “Estos zurdos murieron por ser adoctrinadores de mentes vírgenes”

La frase sobre “Seguridad Federal” remitía al atentado adjudicado a Montoneros que se había realizado dos días antes en esa dependencia de la Policía Federal, causando 23 muertes y más de cien heridos.

El hecho desencadenó una serie de réplicas violentas que culminaron en la Iglesia de San Patricio, que tuvo zona liberada según indicó el informe “Nunca Más”.

Junto a los cadáveres los asesinos pusieron un dibujo de Quino, tomado de una de las habitaciones, en el que aparece Mafalda señalando el bastón de un policía con la frase “Este es el palito de abollar ideologías”.

Las víctimas fueron los sacerdotes Alfredo Leaden, Alfredo Kelly y Pedro Dufau, y los seminaristas Salvador Barbeito Doval y Emilio Barletti.

Todos son considerados mártires por la orden de los Palotinos y en 2005 el entonces cardenal Jorge Bergoglio autorizó la apertura de la causa de beatificación.

Distintas fuentes indicaron la afinidad y cercanía de algunos de los religiosos acribillados con la organización Montoneros, lo que refuerza la teoría de una venganza por parte de las fuerzas de seguridad de la dictadura.

Hubo investigaciones judiciales, de la iglesia y también periodísticas, sin embargo el asesinato de los cinco religiosos carece de responsables, partícipes o cómplices.

El colectivo Palotinos sigue reclamando justicia.

por Radio Perfil

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