martes, julio 23, 2024

Jorge Lanata: “Milei pasó de panelista a presidente en poco tiempo y no es consciente de que es presidente”

Es uno de los periodistas más importantes del país, no solo por su trayectoria, sino también porque fundó y dirigió los diarios más innovadores y disruptivos entre los medios de comunicación nacionales. Además se ha enfrentado y ha sido crítico con todos los gobiernos de los últimos veinte años. Esta semana fue sumado a la lista de periodistas agraviados y descalificados por el presidente de la Nación, entre los que se encuentran varios informadores prestigiosos. El pasado miércoles tomó la decisión de presentar una demanda civil y penal por injurias contra el Presidente por haberlo calificado de “ensobrado”, causa que paradójicamente cayó en el juzgado de Ariel Lijo, juez propuesto por el Gobierno para completar los miembros de la Corte Suprema de Justicia. En esta extensa entrevista reflexiona sobre el periodismo, la libertad de expresión y las redes sociales en la era de la posverdad, la reconfiguración política nacional que produjo la victoria de Milei y su éxito político.

Esta semana te vi en cadena en todos los medios, en TN con Jony Viale, en Crónica con Chiche Gelblung, Radio con Vos con Ernesto Tenembaum y Romina Manguel, en C5N con Jorge Rial, en La Nación+ con Eduardo Feinmann, con Marcelo Longobardi en Radio Rivadavia, además de tus tres horas diarias, todos los días en Radio Mitre, ¿seguís necesitando el periodismo como hace cuarenta años? 

—Lo que pasa es que la pelea que voy a dar con el juicio es una pelea importante, entonces necesito apoyo y no me importó nada salir con quien fuera, estuviera yo o no de acuerdo. Si estamos en la vereda, damos la pelea. No voy a dar golpe debajo del cinturón, pero todos lo que pueda dar arriba los voy a dar. Vos me conocés hace años, es así. Y como que también por eso es que los tipos conmigo tienen desconfianza, porque no me importa nada. O sea, si yo tengo que dejar todo en este momento, lo dejaré y hablo en los cumpleaños de 15. O sea, lo que no van a hacer es callarme la boca, y realmente creo que el Presidente estuvo mal. Me contaban recién viniendo para acá que alguien le preguntó quién iba a ser su abogado y él dijo: “No voy a tener abogado porque no cometí ningún delito”. Alguien le tiene que explicar que abogado tiene que tener igual porque esto es una querella. Pero bueno, es como que no es consciente, no es consciente. 

No es consistente inclusive lo que dice. Tendrá un abogado de asistencia oficial, pero tendrá que tener un abogado. 
Pero alguno tiene que tener. 

Yo puedo decir en tu defensa que no te van a callar y casualmente “ensobrado” no sos. Estaba mirando los reportajes que te hice y hay uno durante el kirchnerismo en una especie de exilio televisivo… 
Uno que me hiciste en Boston.

“El exilio de Jorge Lanata”, se titulaba. 
Mirá, me había olvidado. 

En el momento que vos estabas prohibido en la televisión. 
¿Te acordás? 

Si fueras “ensobrable”, no hubieras tenido ocho años afuera de la television, eso fue en 2011. 
Hace un montón de tiempo. 

Después hicimos ya con Alberto Fernández en la presidencia y fue en tu casa.
En 2020. 

Cuyo titulo era “Alberto es el Rivotril de Cristina”.
Sí, sí, sí. 

Pero lo interesante de aquel “El exilio de Lanata” en Boston es que en ese momento estabas grabando para una cadena norteamericana una serie de documentales porque no podías trabajar en la televisión argentina. 
Para Turner. Estuve ocho años afuera de la televisión acá. 

Ocho años en la carrera de un periodista en el momento de gloria es muchísimo tiempo. 
Ahora, vos sabés que es raro, porque yo fui más veces tapa de revista estos ocho años que antes y después. Fueron ocho años en los que no estuve completamente afuera del medio y fue bueno porque con Turner hicimos un montón de documentales. 

Además en gráfica marcabas con ruido. 
Estaba acá (en Perfil).

No sé si lo recordás, pero el nombre de este programa “Periodismo puro” y el eslogan de Perfil fue tu creación. Estábamos en 2005. 
Me acuerdo, sí, una reunión que hicimos con los tipos de publicidad en tu oficina. 

Y la respuesta fue que para competir lo que íbamos a hacer era “Periodismo puro”, y ahí quedó. Y la tapa del número uno fue una nota tuya, la primera denuncia contra De Vido por las coimas en las cárceles, que motivó la renuncia del entonces ministro de Justicia, Rosatti, hoy presidente de la Suprema Corte. 
De cárceles en Mendoza. 

Recuerdo otra emblemática: la bolsa de dinero en el despacho de quien era ministra de Economía en ese momento, Felisa Miceli.
Eso provocó la renuncia de Felisa.

En el caso de Menem, los medios grandes tuvieron una luna de miel de varios años, podríamos decir cuatro años. En el caso de Néstor Kirchner, casi lo mismo, hasta el comienzo de la que sería la segunda presidencia que en realidad era la primera de Cristina, ¿vos creés que esta vez Milei los va a poner a todos en línea rápidamente y que va a ser distinto de las veces anteriores? 
Me preocupa que esto suceda a los cuatro meses. Imaginémonos que por algún motivo, ojalá que yo me equivoque, pero que por algún motivo el plan económico va mal. ¿Cómo va a estar Milei? ¿Cómo será Milei de mal humor? Hoy el Milei con el que estamos discutiendo, para decirlo de alguna manera, es el Milei, que sale como uno de los 100 tipos en Time, no es un Milei frustrado. Es el Milei que viene de ver en Tesla al creador de Tesla. O sea, no es cualquiera. Está de buen humor, el mundo le sonríe, etcétera. ¿Cómo será Milei enojado? Entonces, este es Milei normal. Milei pasó de panelista a presidente en un período muy corto de tiempo y yo creo que, aún hoy, no es consciente de que es presidente. Es como cuando estás en una clase en el colegio y el profesor grita, es que no tiene autoridad. 

Shakespeare hizo decir a uno de sus personajes “gritas demasiado para tener razón”. 
Claro, no necesita gritar. Entonces Milei no solo grita, porque hace dos cosas, una es gritar y otra es acusar, que son dos cosas muy distintas, porque si Milei me hubiera dicho a mí “sos mal periodista”, ponele, me la banco, no pasa nada. Soy mal periodista. Pero si me dice “sos ensobrado” y es otra discusión, porque si yo no le hago un juicio, lo acepto.

Dijiste que los periodistas se tenían que unir en varias de las entrevistas que hiciste. Menem en su segunda presidencia nos unió a todos. Néstor Kirchner en su primera presidencia nos desunió a todos, te acordás cómo explotó por el aire a los periodistas, ¿creés que esta vez Milei va a lograr otra vez unir a todos los periodistas que fueron desunidos por la grieta? Otra palabra que vos instalaste. 
Me llama la atención que esta vez, a diferencia de las otras, yo veo mucho mileísmo en el periodismo. Estamos acostumbrados, los dos lo hemos visto después de tantos años, al oficialismo inmediato, pero esta vez me parece que en alguna gente es peor. Así como Milei es más irracional, también hay mileístas igualmente irracionales en los medios. Entonces no sé qué puede pasar. Yo creo que si la recesión continúa, si la situación social se complica, si la clase media finalmente desaparece y si el país de Milei es como yo creo que puede ser, un país 80-20 entendiendo 80 de pobreza y 20 no, quizá ahí sí puede ser que todo el mundo se una. Pero de otra manera, no lo sé. 

¿Te llamaron para solidarizarse lo que se denominan los halcones del PRO, que en su momento te chupaban las medias todo el tiempo?
No, no llamó nadie. 

¿Te sorprende? 
Me llamó mucha prensa, de acá, del exterior, de todos lados. Pero ahí terminó. 

Los que estaban en el área de prensa, ¿Giudici ?
¿Los políticos? Olvidate…

¿Y especialmente del PRO?
No, Giudici no me llamó. 

¿Lombardi? 
Me llamó la gente de Fopea.

De los medios sí, ¿pero Lombardi? 
No, Lombardi ni me llamó. 

¿Macri? 
Mauricio no me llamó. Hoy leí una nota donde especulaban que Mauricio estaba escondido porque no quiere quedar mal con ninguno de los dos, ni conmigo ni con Milei. Entonces estaba en algún lugar lejos de cualquier micrófono. 

¿Se hacen los boludos los del PRO con los excesos de Milei? 
Yo de la política no espero nada. No, perdón, me llamó Lilita. Me llamó Graciela Fernández Meijide. 

Yo estaba preguntando por el PRO.
Sí, entiendo, pero del resto de la política yo no espero nada, estoy acostumbrado a no esperar nada, porque viviría de una manera más decepcionante aún de la que vivo. 

Es curioso que más allá de la búsqueda de criticarte a vos, que un insulto sea ser larretista, ¿por qué creés que usa ese calificativo como insulto?
Porque para él Larreta es comunista. No entiendo cómo nadie le dijo: Javier, no podés decir semejante estupidez. Porque realmente tenés que estar muy a la derecha para decirle comunista a Larreta, no se me ocurre quién le podría haber dicho comunista a Larreta.

¿Encontrás si hay alguna relación entre que había una enemistad entre Macri y Larreta y al mismo tiempo una afinidad entre Milei y Macri? 
No, no creo que haya sido deliberado. 

Tengo una conjetura, vos marcaste en muchas de estas entrevistas esta semana algunas similitudes, también sus diferencias, con el kirchnerismo, salvando las diferencias con la corrupción que este gobierno no tiene, pero sí con determinadas formas patoteriles, usaste ese término, ¿puede ser que en realidad desde la ontología de Milei, él perciba que su polarización no es derecha-izquierda, sino extremismo-moderación, siendo que él desprecia la moderación? O sea decirte moderado es la peor de las críticas. Como en una época en el peor Perón de los 50 era aquella frase sobre el medio “caca de paloma sin olor y sin color”.
No creo que sea un problema de derecha o izquierda, creo que esa categoría ya no existe más. Yo creo que, en efecto, como lo definió Jorge Fernández… 

Populismo de derecha. 
Es eso, es un populismo de derecha. 

Ahora, si tuviéramos que definir el populismo, lo podríamos plantear como un extremo, como una forma de extremar el discurso político, ¿o cómo definirías la categoría populista? 
Habría que llamarlo neopopulismo, porque hubo un populismo en los 50. 

Fascistas, concretamente.
Claro, en América Latina, etcétera y acá también. Y esto sería neopopulismo, donde las categorías de comunicación con el público son distintas, esta cosa de “yo hablo con el público de manera directa”, equivocan qué es pueblo con qué son las redes. Milei cree que Twitter es la sociedad. Se equivoca mucho, Twitter, en todo caso, es una parte de la sociedad con muchas características de microclima y mientras siga siendo anónimo, va a seguir así. 

Escuchá la entrevista completa en Radio Perfil AM 1190. 

por Jorge Fontevecchia

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